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martes, 1 de julio de 2014

Señor...

Les prometo que ya pronto, un día de estos, actualizo con algo interesante.

Les aseguro que por ahora lo que me ronda por la cabeza, además de acreditaciones de avíos, ánforas de época helenística,  percutores magdaleniense  y bueno, una futura escapada  al lejano oriente - que POR FAVOR: NO LLEGA NUNCA - no tiene mucho de apasionante.

Cuando estaba en el paro tenía más actividad cerebral, de esa que mola; en la que uno divaga y piensa y concluye y... Pero ¿ven? Levantarse a las seis y correr de aquí para allá paseando los libros de la uni, esperando por un asiento en el metro para poder subrayar sólo EL PRIMER TEMA DE CULTURA MATERIAL DEL MUNDO CLÁSICO POR DIOR, pasarse ocho horas con las córneas pegadas a una pantalla de ordenador y salir a la carrera para reecontrarme con los peluditos que esperan en casa hartos de que su humana no les haga ni caso, no da para más actividad mental. Salvo la que se presupone a actos automáticos o como mucho la que provoca un cabreo tipo "que te cierren la estación de metro de al lado de casa TODO EL VERANO, con la finalidad de que puedas conocer Madrid aún mejor".

Nada, llego tan cansada que mi mente ni se permite un ápice de rencor hacia Vettel, ni hacia Hamilton y ya ni planeo suculentas venganzas llenas de rencor hacia mis enemigos y detractores, ni.... ZZZZzzzzzzzz

Zzzzzz... Como les decía, igual un día de estos, le pongo una carátula bonita a este blog y les cuento cosas interesantes, cools, guays y que molen. Igual les hablo de True Detective, si consigo sacar tiempo para ver el CUARTO capítulo, que así con esta incertidumbre no se puede vivir. POR FAVOR, unas vacaciones sin exámenes de Septiembre... ¿¿Es que es mucho pedir??



sábado, 15 de febrero de 2014

La Mirada Difusa en los premios 20 Blogs.

Mientras decido que hacer con este blog, mi partenaire participa en los premios  "20blogs", una servidora mediante. Pues fue mia la extraordinaria idea.

Ha sido como inscribir a Fernando Alonso en Eurovisión: se ha obsesionado con las votaciones. Nunca y digo nunca, inscribáis a alguien competitivo a un concurso, se empeñará en ganarlo, en que hagas lobby y lo promociones allá donde vayas, y convertirá tu vida en un infierno.

Lo cierto, es que LMD lleva ya más de 1000 post desde que comenzó su andadura allá por el Pleistoceno Medio, tirando al Superior.

Todo comenzó como una "tontuna" de un grupo de amigos, que crearon el blog para hablar de sus cosas: festivales, música, cine, viajes, estancias en el extranjero y esas cosas. Por la dejadez de algunos y la cabezonaría de otros prolongó su vida, ya en 2.0, trasladándose a blogger y convirtiéndose en un referente de cultura moderna para muchos.

De él han salido algunas amistades (Campillo, vuelve) y algunos rifirrafes ancestrales. Han quedado plasmadas en él comentarios a favor y en contra de las opiniones del autor. Además de ser el nexo por el que nos conocimos. (Uy, qué bonito)



Lo cierto es que aunque algunos posts parecían haberse perdido en la indiferencia, nos ha sorprendido como al final alguien siempre ha preguntado por él o ha felicitado la constancia de Sergio en sacar adelante este blog.

Hoy en día LMD cuenta con su propio dominio web y mantiene secciones habituales; la lista de Spotify mensual, "Artistas urbanos", "Arquitecturas olvidadas" y la recién inaugurada: "Discos que rescatar de una apocalipsis", así como sus consabidas listas anuales de todooooo lo mejor del año: discos, películas, singles, series, etc. Por no mencionar sus geniales reportajes fotográficos que prepara con mimo durante semanas, después de sus viajes: Postcards from USA, Crónicas Helvéticas, Maradonianas, etc.

Así que no es que el amor me ciegue, es que pienso que la perseverancia de Sergio se merece un premio, y como revisora de contenidos, lo reclamo ¡YA!

Por favor, un voto, payos... qué es menos triste pedir, que de robar...

http://lablogoteca.20minutos.es/la-mirada-difusa-40401/0/#comentarios


Gracias.

domingo, 2 de febrero de 2014

El álbum del siglo

Lo sé, llevo meses sin pasarme por aquí, que quieren que les diga: 2013 vino movidito en cuanto a quehaceres y cosas que tener en la cabeza. Ahora ya puedo respirar, las aguas vuelven a su cauce y hoy tengo algo significativo que contar. Que me dirán cuando les cuente, que "qué exagerada" y que voy tarde con la noticia, y lo sé, pero enfréntense ustedes a los trabajos universitarios (ejem) con los que me las he tenido que ver (a mi edad) y ya luego me dicen.

De todas formas he de reconocer que últimamente he desarrollado una extraña tendencia a abrir el periódico y revisar las noticias relacionadas con antropología, genes neandertales y primates, pasando todo lo demás por alto.

La súper noticia, la alineación astral que provoca mi vuelta a estos derroteros en cuestión se produjo en noviembre. Pero como les digo me he topado hoy con ella así por casualidad y gracias a Spotify.

Sabido es por todos mi gusto por todo lo que salga de la mesa de mezclas de Guille Milkyay, pero a lo mejor no es tan conocida mi adicción desde niña (y por culpa de los cassettes de mis padres en los viajes a Santa Pola) a Nino Bravo. Sí, algo difícil - no de confesar - pero si de entender por este mundo hipster que nos rodea, pero que yo nunca he ocultado (faltaría más).

Pues bien, hoy he tenido el gusto de toparme con el titular de los titulares.

Este:



Un placer para los sentidos este trabajo de La Casa Azul, que no puedo dejar de escuchar, mientras me congratulo por haber dejado de ser una rancia a ojos de muchos y haberme convertido en la más cool, en casi una visionaria de modernidad.

Bueno, les dejo que he de escuchar "Vete" otras doscientas veces más, que ya estoy tardando.
Los pelos como escarpias, oigan.


sábado, 2 de marzo de 2013

Cambiar la historía

Sabedora era yo de que mi persona pudo intervenir en la historia de la Fórmula 1 y de que haber utilizado mi móvil de forma correcta con Michael Schumacher, cuando sus mécanicos empujaban su fórmula 1 hacía el garaje sobre el cual yo me encontraba desperdiciando la tecnología de Samsung, ahora Fernando Alonso tendría tres mundiales.

El impacto sobre su casco habría sido certero, como aquel muelle que atacó a Massa y la lesión provocada no le hubiera permitido conducir esa temporada, y nunca (digo nunca) se habría dejado adelantar por su compratiota, Vettel, y yo ahora mismo aún me seguiría riendo desde la sombras acariciando a Tequi, a falta de gato, como de cualquier villano de cómic se espera.

Vean pues el momento en que yo pude cambiar la historia:



Pero la cosa no queda ahí. Hoy Pedro Martinez de la Rosa publica esta foto en twitter.



Revisen quién quedo cuarto. Sí. Él. Christian Horner. El malo malísimo director de equipo de Red Bull. Esa escudería que nunca debió existir.

Pues les cuento: por aquella época yo seguía los progresos de mi hermano que también corría, aunque en otro campeonato pelín más humilde que el del ilustrísimo Horner, donde además como han comprobado participaban Pedro de la Rosa, y un guapísimo piloto adolescente llamado Ivan Arias ( al cual yo en mi juventud seguía con admiración y del cual nunca jamás se supo). A estos dos los tenía fichados, pero les juro que Horner se me pasó por alto (de lo cual deduzco que bueno, no estaba). Y fue una pena porque de haber sabido la desesperación que años después iba acausarme su equipucho de F1, algo se me habría ocurrido hacer... Y habría parecido un accidente y ahora Fernando Alonso tendría cuatro títulos del mundo...

Yo sólo digo una cosa: dos oportunidades dejé pasar, pero no hay dos sin tres.... Y que como en mi mano esté, ALO este año gana hasta los premios de los yoghoures.

Primer Aviso. (Bueno, o algo)